Los fallos en los inyectores de los coches diésel son frecuentes y, por desgracia, una avería muy cara. Te explicamos a qué se deben estos fallos y si es posible prevenirlos.

Los inyectores son los responsables de pulverizar en gotas lo más finas posible el combustible dentro de los cilindros y es un trabajo muy duro debido a la temperatura del fuego y la presión en la cámara de combustión, la presión del propio combustible y la cantidad de ciclos de trabajo que deben hacer. Su calidad de fabricación es extrema para soportar este trabajo, pero aun así fallan. Vamos a ver cuáles son las principales averías de los inyectores y cómo evitarlas si es posible.

Para ahorrar combustible hay dos factores importantísimos en los que interviene el inyector:

Pulverizar el combustible en gotas lo más finas posible: para esto se eleva la presión por encima de los 2.000 bares en los modernos sistemas common rail. Cuanto más fina es cada gota, más superficie del combustible se pone en contacto con el oxígeno en el cilindro y la combustión es más completa.
Inyectar en el momento oportuno la cantidad exacta: además de activarse en el momento justo, en los modernos sistemas de inyección se inyecta el combustible en varias etapas. Actualmente la rapidez de trabajo de los modernos inyectores permite hacer hasta 7 inyecciones en cada ciclo. Para hacernos una idea de lo rápido que es eso, cuando un motor gira a 3.000 rpm se producen en un único cilindro de un motor diésel nada menos que 25 ciclos por segundo (cada dos revoluciones un ciclo de inyección), es decir, que un inyector se abre y se cierra entre 125 y 175 veces por segundo.
Tener esta enorme velocidad de reacción y ser capaz de soportar las enormes presiones de combustible por encima de 2.000 bares es un trabajo muy duro que debe realizar el inyector.

 

Cómo alargar la vida de los inyectores

Hay dos factores básicos para evitar averías en los inyectores y son:

  • Llevar un correcto mantenimiento, cambiar el filtro de combustible de forma periódica y usar filtros de excelente calidad, además de controlar los posibles depósitos de agua acumulados (el gasóleo absorbe agua de la humedad del aire y la va decantando).
  • La calidad del combustible: los combustibles mal filtrados, con demasiadas naftas o el uso de aditivos incompatibles hacen que los inyectores se desgasten de forma prematura, así que evita los gasóleos baratos y las gasolineras con poco movimiento que hace que sus tanques suelan contener muchos residuos.

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